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Asturias, la cuota menguante

M. J. IGLESIAS

08/04/2006

Los ganaderos de leche tienen asignadas esta campaña 630.000 toneladas, la cifra más baja de la historia

La cuota lechera asturiana alcanzará esta campaña su nivel más bajo desde que a mediados de los ochenta comenzó a aplicarse el régimen contingentado de producción de leche: 630.000 toneladas. Los cierres de ganaderías de los pasados años, así como la salida de cuotas hacia otras regiones, han hecho mella en el sector, que se enfrenta a la campaña que se inició esta semana con una acusada incertidumbre ante el futuro. Mientras el Ministerio de Agricultura perfila las directrices del nuevo plan de abandono, el Principado tiene claro que es necesario evitar nuevas salidas de cuotas. Por eso, Medio Rural ve con buenos ojos la propuesta realizada por Agricultura para que la cuota se venda entre particulares, pero sólo dentro de la misma región.

Los 3.603 ganaderos de leche que quedan en Asturias iniciaron esta semana la nueva campaña lechera 2006-2007, marcada en la región por el nivel de cuotas más bajo de la historia del régimen de producción en España. Las ganaderías asturianas son menos que nunca y también tienen menor asignación de cuota que nunca.

Apenas 630.000 toneladas de cuota lechera. Ésa es la cantidad que podrán producir los ganaderos asturianos hasta el próximo mes de abril. En la pasada campaña 2005-2006 la cuota ascendió a 633.000 toneladas. El descenso más brusco tuvo lugar entre la campaña 2004-2005 y la que acaba de terminar, cuando la cuota pasó de 659.000 toneladas a las 633.000 mencionadas.

La incertidumbre es el rasgo que marca la actual campaña, según se desprende de las reuniones que han tenido lugar en los últimos días entre las comunidades autónomas y organizaciones agrarias con el Ministerio de Agricultura. Los ganaderos aún no saben a qué carta quedarse. Por un lado, de las propuestas del Ministerio se desprende que volverá a autorizarse la compra- venta de cuota entre particulares. Por otra parte, no está claro en qué términos se llevarán a cabo esas operaciones.

El gran objetivo de la Consejería de Medio Rural es evitar una nueva desbandada de cuotas lecheras hacia otras regiones. Asturias ha dejado clara su postura: la cuota debe venderse entre los ganaderos de la misma región.

No todas las comunidades piensan lo mismo. Galicia, sin ir más lejos, se ha mostrado partidaria de que la cuota lechera pueda comprarse y venderse entre las regiones españolas.

A las dudas sobre la gestión de la cuota se añade otra importante novedad: por primera vez en España los ganaderos recibirán en un solo pago todas las ayudas de la Política Agraria Comunitaria. Entre ellas se encuentra la ayuda a la cuota lechera, que irá desligada de la producción.

Los ganaderos cobrarán con base en la cuota que obre en su poder a 31 de marzo de 2006, justo antes del inicio de la nueva campaña que ya se encuentra en marcha.

Con este panorama, el Ministerio quiere a toda costa evitar desequilibrios territoriales. El plan lácteo 2006-2007 debería garantizar que no se produzcan grandes movimientos de cuotas entre las comunidades. Algo que, según la propuesta ministerial, se conseguiría destinando el 80 por ciento de la cuota recuperada en el programa de abandono indemnizado de 2006, para que sea asignada en la autonomía de origen.

El Ministerio también quiere poner la gestión en manos de las regiones. Madrid estima que ya no existen las circunstancias excepcionales y extraordinarias que justificaron el funcionamiento del plan en 2005, ante la urgencia del desacople de la ayuda láctea de la producción.

Agricultura ha propuesto que las comunidades gestionen las solicitudes de abandono en su territorio, así como el reparto del 80 por ciento de la cuota liberada, con sus propios criterios. El Ministerio gestionará en exclusiva el 20 por ciento restante que se destine a la reserva nacional.

Los ganaderos que dejaron de producir leche en el año 2005 recibieron una indemnización base de 0,50 céntimos por cada kilo de cuota. Esa cifra puede ser el punto de arranque en el cálculo de la indemnización del abandono de 2006, aunque descontando lo que supone la ayuda directa por la cuota que los ganaderos seguirán recibiendo aunque abandonen la producción.

Fuente: La Nueva España

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