Volver a Noticias

Alta cocina con tradición

Otur (Valdés)

30/03/2006

El restaurante Casa Consuelo, de Otur, recibe mañana el premio «Langosta de oro» por 70 años de trayectoria

Heredaron la sabiduría de su madre, el sistema de cocina antigua y tradicional y su mano maestra para la carne asada y las tortillas. Pero han sabido ampliar con éxito aquella cocina elemental y han conseguido elevar su restaurante a lo más alto de la gastronomía a escala nacional, ya que los grandes cocineros de este país saben que Casa Consuelo, de Otur, es una referencia de calidad e imaginación. Por eso no es de extrañar que los hermanos García López -Álvaro, Roberto y Mon- hayan sido galardonados con la «Langosta de oro» como empresarios ejemplares de la comarca occidental.

El acto de entrega de la distinción será presidido mañana por el presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces. Un premio a una trayectoria profesional impecable a lo largo de 70 años.

La historia de la familia comienza en 1935, cuando los padres de los tres hermanos, Ramón y Consuelo, fundaron la Casa Consuelo, una tienda mixta que se acreditó en seguida. Las buenas dotes de la madre, que completó la actividad de la tienda dando comidas, hicieron que su cocina, sencilla, casera y honrada, a base de carne asada, patatas rellenas, emparedados de bechamel y pollo de corral, fuera ganando fama en toda la comarca. Pronto empezaron a llegar camioneros y transportes regulares que hicieron que la gente acudiera en masa y que las peñas de amigos eligieran la casa como lugar de cita después de cada jornada de playa. Cuando la madre murió, en 1969, los hijos se encontraron con los cimientos construidos e iniciaron la aventura de proseguir, dispuestos a superar los comienzos maternos. Así fue como en el año 1977 comenzaron a construir el hotel contiguo y como acertaron al combinar la comida tradicional con las nuevas exigencias de la gastronomía, alcanzando un merecido reconocimiento fuera de nuestras fronteras por sus pescados, difíciles de igualar. Eso explica que el premio Nobel Severo Ochoa fuera uno de los clientes distinguidos de la casa y al que dedicaron un comedor que lleva su nombre.

Pero, a medida que Casa Consuelo fue yendo a más, los hermanos García se han ido comprometiendo con la cultura y el deporte, y de ahí que hayan instituido un certamen nacional de pintura que ha eclipsado por su importancia a casi todos los existentes hasta la fecha.

También conviene destacar que en sus bodegas se ha ido almacenando una interesantísima colección de vinos de todas las épocas, remontándose a los primeros vinos embotellados por las grandes marcas y disponiendo de toda la colección de vinos de Viña Albina, que le regaló el propio dueño de la fábrica. Especial interés reviste el primer Viña Tondonia embotellado en España en 1890, debido a un regalo de Pedro López Heredia, nieto del fundador de la bodega. Tampoco está de más recordar que en su colección se encuentran el primer vino embotellado en la Rioja alta en 1890, así como los ejemplares más antiguos de Marqués de Riscal, Murrieta, Viña Albina y Paternina, encontrándose incluso botellas datadas en 1877 y en 1888.

Con el acto de mañana, viernes, el Presidente tratará de destacar no sólo los más de setenta años de la casa y su compromiso con el mundo de la gastronomía y de la calidad, sino también su compromiso con el mundo empresarial, a pesar de las dificultades que representa sobresalir en una de las zonas menos favorecidas hasta el momento por el turismo. Areces volverá a destacar el papel primordial de los empresarios del Occidente, especialmente a los hermanos García López, que han sabido mantener, superándola, la tradición gastronómica de este país, elevándola a la más alta cima.

Fuente: La Nueva España

Subir al Principio

Volver a Noticias