Parrondo gana un tenso congreso en el que el PP de Valdés certificó «la unidad»
A. M. SERRANO / D. FERNÁNDEZ
07/05/2006

El ex presidente de URAS vence por sólo 34 votos al candidato del sector crítico, Francisco Álvarez Llanes La presidencia del cónclave permitió votar a 60 afiliados pese a la oposición de la dirección regional
Los sondeos no se habían equivocado, aunque la victoria no fue tan amplia como la esperada. Sólo 34 votos les separaron. Los suficientes para que siete años después de abandonar la presidencia del Partido Popular de Valdés para enrolarse en la URAS, Gonzalo García Parrondo volviera a entrar ayer a la formación por la puerta grande. El hasta hace dos meses todavía portavoz municipal de los renovadores del concejo resultó ayer vencedor en el congreso de «la unidad» del PP, tal y como el nuevo presidente y su rival, Francisco Álvarez Llanes, calificaron la esperada jornada.
Tanto el vencedor -el candidato que había avalado la dirección regional- como el perdedor -que encabezaba el llamado sector crítico- decidieron enterrar el hacha de guerra que habían enarbolado durante los meses anteriores al congreso. «Es hora de trabajar todos juntos, la batalla ya ha acabado», pidió Parrondo a los afiliados nada más ser proclamado presidente. Álvarez Llanes, también defendió el mismo mensaje que dirigió, especialmente, a quienes le apoyaron.
Pero para llegar a esta paz en un partido acostumbrado a escenificar su división, primero hubo que sortear un tenso congreso en el que la sombra de la impugnación no se disipó hasta el recuento final.
Al menos esa era la idea que tenía quien finalmente resultó ganador. El motivo de que Parrondo llegase a plantearse la posibilidad de impugnar el cónclave -pese a que antes del congreso había acordado con su rival que fuera cual fuera el resultado no podrían objeción alguna- estuvo motivada por el número de afiliados que aparecían en el censo. Sesenta personas inscritas en el partido desde antes del 31 de marzo -tal como se exigía para tener derecho a voto- no aparecían registradas en las listas nacionales del partido, pese a que algunos de ellos poseían el carné y el pertinente recibo de haber pagado sus cuotas.
Semanas antes de celebrarse, estos mismos afiliados presentaron la correspondiente alegación, que fue atendida por unanimidad por la comisión organizadora del congreso. Pese a todo, la dirección regional del partido, con su secretario al frente, Reinerio Álvarez, se opuso a que pudieran votar, alegando que no eran afiliados de pleno derecho.
Sin embargo, el presidente del congreso, Francisco Javier González Fanjul, decidió, en nombre del resto de componentes de la mesa, permitirles depositar la papeleta. Y lo hizo lanzando un claro mensaje a los responsables del PP asturiano: «Qué casualidad que aparecen en las listas todas aquellas personas que en su día abandonaron el partido para irse a URAS».
Tras votar todos ellos, se procedió al recuento. Los 238 afiliados de los 363 que componían el censo aguardaban en tensión en la sala. Las papeletas se contaron en silencio, por lo que los nervios afloraban cada vez más. Finalmente, tras media hora de recuento, Fanjul pronunció el nombre del próximo presidente de los populares valdesanos: «Gonzalo García Parrondo».
Resignación
Sus seguidores le aclamaban. Los de Álvarez Llanes, que fue la primera persona que le felicitó, se resignaban. Reinerio Álvarez, que había apostado claramente por García Parrondo antes del congreso, parecía aliviado. La sombra de la impugnación se había disipado por completo.
Parrondo consiguió 133 votos, frente a los 99 que logró su contrincante. «Hoy sólo hay un vencedor: el Partido Popular», dijo el flamante presidente. «Ha ganado limpia y democráticamente. Ahora tenemos que volcarnos en él», declaró Francisco Álvarez Llanes.
Pese a que reconoció que el congreso «no había sido agradable», Reinerio Álvarez instó a los populares de Valdés a centrarse en un único objetivo: arrebatar al PSOE la Alcaldía en las elecciones municipales del próximo año.
La zona rural decidió el resultado final
Los afiliados de la zona rural decidieron el resultado final del congreso. Gonzalo García Parrondo logró movilizar a todos sus apoyos, concentrados mayoritariamente en las parroquias del concejo. Pese a que Francisco Álvarez Llanes disponía del apoyo de la mayor parte de los votantes de la villa de Luarca, éstos no fueron suficientes para lograr la victoria en el congreso.
Pese a todo, tanto el candidato del sector crítico como sus colaboradores se dieron por satisfechos con el resultado final. «Hemos trabajado mucho y es una pena que no pudiéramos ganar, por las circunstancias que fueran. Ahora sólo nos tenemos que centrar en trabajar en favor de la unidad del Partido Popular, que es lo que han deseado los afiliados», comentó María Jesús Fernández, la 'número dos' del sector crítico.
Francisco Álvarez Llanes también reiteró nada más finalizar el congreso sus llamamientos a la unidad del partido. No obstante, también alzó su voz para pedir a lo afiliados que «alcéis la voz contra cualquier persona que pretenda dividir el PP de Valdés».
Entre pegatinas y sombreros
El encuentro de los populares destacó por la originalidad de algunos de los artículos de merchandising electoral
No era el Madison Square Garden ni el Centro de Convenciones de Detroit, lugares acostumbrados a acoger las grandes convenciones de los partidos norteamericanos, pero parecía querer serlo. El merchandising electoral fue uno de los protagonistas del Congreso del PP de Valdés. Algo que pusieron en evidencia, sobre todo, los afiliados que apoyaban a Gonzalo García Parrondo.
En las solapas lucían pegatinas con el logotipo del PP y las iniciales del partido, que enlazaban con la 'p' de inicio del apellido Parrondo. Unas etiquetas particulares que previamente se había tomado la molestia de repartir el líder de esta candidatura. Pero lo más gracioso fue el momento en que uno de sus partidarios, con sombrero y ataviado con traje típico vaqueiro, gritaba sin dejar de interrumpir las primeras intervenciones del congreso: «Pero si es vaqueiro».
La música del PP no dejó de sonar en los momentos decisivos como cortina de transición y justo detrás la mesa electoral una gran pancarta presentaba el encuentro con el lema 'Congreso del PP de Valdés. Bajo un mismo cielo'. A la derecha de la mesa, las cabinas de votación y a la izquierda el gran panel del PP de Asturias, junto al atril de los discursos. Y todo ello en el salón-comedor del restaurante Marisol de Villar de Luarca, donde los más de doscientos afiliados del PP valdesano que decidieron votar pasaron mucha calor y, sobre todo, muchos momentos de tensión.
De hecho, si por algo destacó el congreso fue por las largas colas que los afiliados, sin perder la paciencia, soportaron durante tres horas. Al principio, agolpados y sobresaltados y después, por orden de la mesa, intentando formar una fila y más contenidos.
Fuente: El Comercio Digital