El PP abrirá un expediente a varios afiliados por los «graves incidentes» ocurridos en el congreso local de Valdés
DANIEL FERNÁNDEZ
09/05/2006

La unidad del partido a la que tanto el presidente electo del PP de Valdés, Gonzalo García Parrondo, como su contrincante en el congreso del pasado sábado, Francisco Álvarez Llanes, puede quedar en una mera declaración de intenciones. El hacha de guerra que habían enterrado puede ser desenterrada por un tercer actor: la propia dirección regional del partido. Fuentes consultadas por este diario han asegurado que el Partido Popular de Asturias abrirá un expediente contra varios afiliados por los «graves incidentes» ocurridos en el congreso del pasado sábado.
Esos altercados tuvieron lugar en los momentos de mayor tensión del cónclave, durante el transcurso de las votaciones para la elección del candidato. Mientras la mesa del congreso aceptaba que los 33 afiliados que habían presentado una reclamación en plazo por no aparecer en el censo nacional del partido pudiesen ejercer su derecho a voto, el candidato oficialista, Gonzalo García Parrondo, y los representantes de la dirección regional del PP -su secretario regional, Reinerio Álvarez, los diputados Luis Peláez y Cristina Coto, el miembro de la ejecutiva regional Felipe Díaz de Miranda y el abogado del partido, Pedro Górriz- se oponían a ello.
Sostenían que esos militantes -la mayor parte de ellos apoyaban a Francisco Álvarez Llanes- no podían ejercer su derecho a voto porque «no son afiliados de pleno derecho, sino que están en proceso de afiliación».
Incluso, su oposición obligó a la mesa a suspender las votaciones en dos ocasiones. Al final, la presidencia de la misma, en consenso con el resto de miembros decidió reanudarlas y permitir el voto a esos afiliados.
Ánimos crispados
La oposición de los representantes de la dirección regional del PP a que esos militantes votasen caldeó aún más los ánimos que de por sí ya estaban crispados. Entre un amplio sector se acusó a Reinerio Álvarez de «presionar a la mesa para asegurar el triunfo de Parrondo». Otros le exigían que abandonase el congreso.
Fuera de la sala en la que se celebraban las votaciones se vieron escenas de enorme tensión. Enfrentamientos e insultos entre los seguidores de uno y otro candidato. Para evitar que los ánimos se caldeasen aún más, Parrondo y Álvarez Llanes trataban de poner calma.
Y así parecía que había ocurrido hasta que al final del congreso. Con Parrondo ya proclamado como presidente, y después del llamamiento que tanto él como su rival habían hecho para conseguir la unidad del partido, Reinerio Álvarez se dirigió a los asistentes y anunció que «pondré en conocimiento de los órganos del partido los graves incidentes ocurridos». Pero fue aún más allá al asegurar que algunos militantes, que supuestamente apoyaban al candidato del sector crítico, «me han amenazado personalmente, y eso no lo voy a consentir jamás».
Esas palabras encendieron aún más los ánimos. Fuentes consultadas por este periódico han asegurado que un importante grupo de afiliados afines al sector crítico estudian darse de baja en el PP por la «actitud llevada a cabo por la dirección regional en este proceso. Así es imposible que haya unidad».
Fuente: El Comercio Digital