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«En el Cantábrico se está imitando el urbanismo desenfrenado del Mediterráneo»

Gijón, Olaya SUÁREZ

15/12/2005

«La alternativa al carbón en Asturias pasa por buscar nuevas tecnologías y una industrialización que mire al futuro y no al pasado»

Juan López de Uralde, ingeniero agrónomo, ayer, durante su intervención en la Cátedra de Extensión Universitaria.

-El Parlamento europeo ha pedido una moratoria urbanística en Valencia. ¿Podría llegar a suceder lo mismo en la cornisa cantábrica?

-El nivel de degradación del litoral en el Mediterráneo es incomparablemente mayor al nivel del Cantábrico. Aquí, afortunadamente, la costa está mejor conservada, pero lo que sí es cierto es que estamos percibiendo una «mediterranización» del Cantábrico. Es una tendencia que nos preocupa en el sentido de que se está imitando el modelo de desarrollo basado en un urbanismo desenfrenando. De seguir este camino nos veremos abocados a una situación similar.

-¿Es ésta la primera recriminación medioambiental de una institución europea a España?

-El hecho de que el Parlamento europeo se pronuncie sobre un tema como es el urbanismo en España debería avergonzar a nuestros políticos, ya que parece que los toques de atención tienen que venir de Europa, cuando realmente es algo que se viene denunciando en España desde hace mucho tiempo. Estamos satisfechos de que el Parlamento europeo haya adoptado esta decisión, aunque lógicamente lo que es de esperar es que se escuche la voz de los que advertimos sobre la progresiva degradación de nuestro litoral, que es un recurso natural fundamental y en el que se asienta el turismo, que supone el 12% del PIB.

-¿El plan del litoral de Asturias podrá evitar una situación como la del Mediterráneo?

-El hecho de que se esté trabajando por una preservación de 500 metros es un dato muy interesante, ya que se pretende ir a una preservación más allá de lo que indica la propia ley de Costas. Sin embargo, en el otro lado de la balanza vemos desarrollos urbanísticos muy preocupantes que están generando todo un movimiento ciudadano de denuncia, ante la multiplicación de proyectos que pueden acabar con la riqueza natural.

-¿Estamos preparados en España para atajar un incendio como el ocurrido en Londres?

-Aquí ya ha ocurrido algo similar en Coruña, con el «Mar Egeo», que se incendió en las inmediaciones de la Torre de Hércules. Fue un caso en el que claramente las condiciones meteorológicas evitaron problemas mayores. Creo que en este tema lo fundamental es la prevención; debe garantizarse que las instalaciones peligrosas estén a más de dos kilómetros de las zonas habitadas. Uno de los problemas de Londres es que las casas estaban prácticamente encima de los depósitos.

-¿La economía asturiana se resquebrajará con la inminente entrada en vigor del Protocolo de Kioto?

-No se puede valorar a ciencia cierta, pero Asturias podría ser autosuficiente con las energías renovables. De hecho, a pesar de ser una comunidad cantábrica y de que se tienda a pensar que aquí hay menos sol, la energía solar tiene el potencial de producir seis veces más de energía que toda la demanda eléctrica asturiana. Existen también otras fuentes de energías renovables, como es la de las olas, que aún no está siendo tenida en consideración, pero que, sin embargo, puede ser una de las energías del futuro.

-Sin embargo, aquí parece apostarse por instalaciones de gas, como por ejemplo la regasificadora de El Musel, y no por instalaciones de renovables.

-Greenpeace es contraria a la construcción de plantas de ciclo combinado, que aquí en Asturias están a la orden del día. Consideramos que la apuesta real para hacer frente al cambio climático no es el gas, sino las energías renovables. El potencial renovable es muy importante, hasta el punto de que podría cubrir toda la demanda eléctrica combinando las diferentes fuentes de energías renovables, aunque la de mayor presencia sería la energía solar termoeléctrica, junto a la eólica terrestre, la eólica marina y la energía de las olas.

-¿Sería una alternativa al actual problema del carbón?

-Supondrá un escenario de transición a la situación actual, pero las comunidades que están apostando por las energías renovables están viendo que estas formas de generación de energía generan riqueza en el lugar donde se ubican y además crean empleo. Las renovables son ventajosas desde el punto de vista ambiental y social. La alternativa al carbón pasa por buscar nuevas tecnologías y una industrialización que mire al futuro y no al pasado.

-¿La clase política utiliza el medio ambiente como arma o por propia conciencia?

-Hay políticos que tienen una conciencia ambiental, pero desgraciadamente en España la conciencia medioambiental está por debajo de la conciencia de los ciudadanos. En donde más se nota es a nivel de política municipal; en los municipios es donde hay un mayor déficit de políticos que realmente se preocupen por la preservación de los recursos naturales.

-¿Las restricciones a los Lagos del pasado verano son una medida empresarial o de preservación del medio ambiente?

-No conozco el caso, pero tiene que haber lugares en los que el acceso en vehículo privado esté acotado. Es positivo que se racionalice la entrada, ya que generan ruido y contaminación.

-¿Cuáles son los retos medioambientales del siglo XXI?

- Por una parte, hacer frente al cambio climático; hay que preservar la Tierra, ya que no tenemos otro sitio al que irnos. Otro reto es preservar la diversidad biológica, es decir, garantizar la conservación de las especies.

Fuente: La Nueva España

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