«La investigación debe estar muy orientada a la realidad del campo»
Oviedo, M. J. I.
24/06/2005
«Asturias tiene el gran reto de conseguir rentabilidad en la ganadería familiar; podemos contribuir a ello»
Josep Tarragó, director del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias de Cataluña, se encuentra en Oviedo para pronunciar hoy una conferencia en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA. Tarragó, que lleva veinte años al frente del Instituto, asegura que la investigación debe estar pegada al campo.
-¿Qué labor lleva a cabo el IRTA?
-El Instituto es una empresa pública. Se trata de un organismo de investigación agroalimentaria de la Generalitat creado en 1985, cuando Cataluña recibió transferencias de servicios agrarios. Somos un servicio público, porque entendemos que la investigación agraria debe ser eso, pero desde una óptica de gestión privada. Las líneas de trabajo han ido creciendo y ahora tenemos 600 trabajadores y más de 200 investigadores, que trabajan en campos como la producción vegetal, la tecnología de alimentos o la producción animal. Con el Serida asturiano tenemos una estupenda relación de colaboración a través del órgano colegiado de institutos de investigación de España. Hace años que mantenemos relaciones estupendas con el Serida.
-¿Qué visión se tiene en Cataluña del sector agrario asturiano?
-Se ve claramente que uno de los activos fuertes de Asturias es el vacuno de leche. El gran reto está en que las ganaderías familiares alcancen unas dimensiones que les permitan ser rentables. Desde los organismnos de investigación podemos contribuir a ello, consiguiendo cotas altas de productividad.
-Los ganaderos se quejan a veces de que la investigación agraria tarda en llegar a ellos.
-Organismos como el Serida o el IRTA debemos hacer una investigación muy orientada a la realidad del campo y a las necesidades y problemas que existen. Quienes tenemos la responsabilidad debemos velar porque esto sea así. No existimos para hacer publicaciones científicas en revistas de alto copete, aunque también hay que hacerlo. Tenemos que ayudar a resolver problemas de nuestro entorno inmediato.
-En Asturias se siente cierto recelo hacia los grandes cebaderos catalanes de terneros. ¿Es justificado?
-El cebo de terneros es una industria pujante en Cataluña, una comunidad donde no tenemos vacas nodrizas para abastecernos de carne. No niego que haya algunas personas en el sector que actúa con picaresca, pero yo diría que en general se hacen las cosas bien. Ya hay tantos métodos de seguimiento y análisis que uno no puede permitirse el lujo de meter la pata.
-¿Los productos asturianos son competitivos?
-Me parece excelente que en Asturias se lancen programas para dar a conocer productos como sidra, queso, leche. Eso permite a las industrias locales mantenerse en el mercado. El problema es que la competencia viene de todas partes. En la zona del Cadí una cooperativa de ganaderos ha promovido una Indicación Geográfica Protegida para mantequilla y leche. Es la única que existe en España. Tal vez sea una idea aplicable en Asturias.