«La compra de reses en mercados públicos garantiza controles y seguridad»
Oviedo, M. J. IGLESIAS
25/08/2005

«La pasada semana se batió el récord de animales puestos a la venta»
José Luis Díaz, director del mercado nacional de ganados de Pola de Siero, considera fundamental que la Administración cuide y apoye citas comerciales ganaderas, como la polesa, que es la más importante de Europa en lo tocante a ganado vacuno. Díaz destaca que este tipo de mercados son muy sensibles a los cambios de normativa sanitaria y defiende que las transacciones de reses en España sigan celebrándose en recintos de titularidad pública que garanticen los controles sanitarios y la higiene.
-¿Qué ventajas tiene para las ventas de ganado un mercado como el de Pola de Siero?
-En el recinto se generan ingresos para mucha gente. A su alrededor se mueven cientos de puestos de trabajo. Considero necesario cuidar mucho el mercado, que es muy sensible a los cambios de normativa sanitaria. El hecho de que el mercado sea de titularidad pública garantiza unos controles imparciales y una seguridad para ganaderos y tratantes. Un fallo perjudicaría la imagen de la región, que hasta ahora se ha salvado de enfermedades como la fiebre aftosa o la lengua azul. Es importante no bajar la guardia.
-¿Las transacciones acusan los efectos del retraso en la campaña de saneamiento?
-Lo deseable siempre es que las reses lleguen completamente saneadas. Pero no hemos notado problemas con las transacciones ni descensos en las ventas. También es cierto que la campaña de saneamiento se hace de forma escalonada y en muchos municipios las cartas verdes, que acreditan la salud de la res, aún no han tenido que prorrogarse. Sí es cierto que entre los operadores se pulsa cierto recelo a que se planteen problemas en las comunidades de destino de los animales, sobre todo en los animales para vida. De todas formas, el plato fuerte del mercado son los animales de abasto, que van al sacrificio. Esas reses salen con una guía específica, igual que los terneros que se envían al cebo y salen para regiones como Cataluña o Galicia.
-La pasada semana batieron el récord de reses en el recinto en la historia del mercado, ¿cuáles son los motivos?
-El mercado de abasto lleva unos cuantos meses en unos niveles muy altos. Una de las razones es que tanto en España como en el resto de Europa hay escasez de vacas adultas para carne. La demanda no se cubre. Esto está propiciando muy buenos precios para un tipo de ganado que el año pasado por estas mismas fechas apenas valía nada, porque en Asturias se consume carne de ternera, no de vaca. Los mataderos de toda España compran vacas en la Pola y las mandan a Italia, Rusia, Oriente Medio y Francia, donde se mandan incluso vivas, para ser sacrificadas allí.
-¿El repunte de la demanda de ganado adulto implica el fin de la crisis de las «vacas locas»?
-El tema de «vacas locas» está más que superado en cuanto a precios y demanda de ganado. La semana pasada se vendieron 180 vacas adultas para carne. En las mismas fechas de 2004 no se comercializó ninguna. El cambio de tendencia es bueno para el mercado y para los ganaderos de la región que encuentran salida a las reses. Otro de las motivos de la alta presencia de reses en el mercado es precisamente el fin de la campaña láctea, el próximo día 31. Muchos ganaderos que se han acogido a planes de abandono de la producción tienen que deshacerse de las vacas y quieren venderlas. Además, los brotes de lengua azul en otras zonas de la Península han hecho que compradores que normalmente acuden a Salamanca o Extremadura acudan ahora a Pola de Siero. Los precios casi se duplicaron respecto a 2004.
-¿El ganado asturiano tiene un prestigio especial en el resto de Europa?
-Digamos que nuestras reses parten con una enorme garantía para el comprador que sabe que todos los animales están registrados y llegan al recinto de venta sin ningún problema. Además, en el mercado contamos con las últimas tecnologías para garantizar que todos los procesos se llevan a cabo correctamente. La verdad es que el ganado asturiano disfruta de buena imagen.