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Francisco Rodríguez, secretario de la Asociación de Vecinos de Barcia

David Piñeiro

26/05/2005

Se ha dicho que los vecinos de Barcia habéis cambiado de opinión con respecto vuestras exigencias al ayuntamiento.

Eso no es verdad. Yo creo que lo primero que nosotros tenemos que decir es que un señor particular ha recogido unas trescientas firmas de vecinos de Barcia que estarían a favor de la instalación de un supermercado en una determinada zona, al lado de la carretera donde va a ir la rotonda.

¿Qué piensa la Asociación de Vecinos de Barcia de esas firmas y qué valor les da?

Eso no significa en absoluto que los vecinos de Barcia hayamos cambiado de opinión con respecto a nuestras conclusiones, nuestras manifestaciones y nuestras firmas a raíz de la lucha mantenida el pasado año durante el mes de julio, que se plasmaron en la presentación de centenares de alegaciones en el Ayuntamiento de Valdés y que concluyó en la firma de un documento por parte del Ayuntamiento, aceptando nuestras alegaciones y nuestras propuestas, concretamente el pasado 14 de julio. Mantenemos las conclusiones y los objetivos de aquella lucha, que no se cifró solamente en firmas sino también en la participación y en la movilización popular. Y ahí está el sentir y la opinión manifestada entonces por el pueblo de Barcia por unanimidad. Desconocemos si había alguien que, no dando su opinión, no estuviera de acuerdo con lo que firmamos con el ayuntamiento.

Entonces, ¿por qué han firmado trescientas personas a favor de la instalación de una industria en lo que está calificado como núcleo rural?

Yo creo que en primer lugar, por inseguridad. Estoy convencido de que muchos han firmado porque creían que era una iniciativa más de la asociación de vecinos de Barcia. Y nos han manifestado su sorpresa cuando se han enterado que las propuestas de la asociación de vecinos van por un camino totalmente distinto. Eso es ingenuidad. Y de esa ingenuidad ha tratado de sacar partido y aprovechamiento un señor particular. La ingenuidad ha sido también porque muchos de los que han firmado lo han hecho pensando que si tienen un supermercado delante e casa se ahorrarían desplazarse a la villa para ir a comprar. Pero sigo hablando de ingenuidad porque la gente que ha firmado no ha sido informada antes de los inconvenientes que se derivarían de la instalación de un supermercado en esa zona, donde se pretende instalar.

Faltó coordinación interna entre los vecinos que firmaron...

Faltó información previa, faltó el debate. Faltó que alguien les preguntara si estaban en contra de la anterior propuesta. Nosotros daremos la información cuando lo creamos conveniente. Informaremos a todos los vecinos de Barcia de la contradicción que se presenta si aceptamos la instalación de un supermercado en esos terrenos.

Explique a nuestros lectores en qué perjudica la instalación de un supermercado, una gasolinera o unos multicines en ese lugar.

Perjudica de una doble manera. En primer lugar, la Asociación de Vecinos de Barcia nunca aceptaría una operación especulativa como la que este señor pretende llevar a cabo en Barcia.

¿Por qué es una operación especulativa?

Porque este particular, que es un hombre de negocios, aprovechando sus amistades políticas, compró hace tiempo ya, cuando todavía no había salido a la luz el proyectazo, una serie de terrenos calificados como agrícolas, a sabiendas de que se los iban a recalificar como suelo de uso industrial.

¿Está hablado usted de algo tan grave como información privilegiada...?

Así es exactamente. Información privilegiada. El sabía que esos terrenos que compraba de uso agrícola se iban a recalificar para destino de uso industrial, como así fue. Esto es, los terrenos de los que hablamos, cuando los vecinos de Barcia nos unimos contra el “Proyectazo” de Pereiro, ya aparecían calificados de uso industrial, pese a que el propietario los compró como suelo de uso agrícola. Este terreno, tras el acuerdo que los vecinos firmamos en julio con el alcalde, aparece como núcleo rural. Y podrá cualquiera comprender que lo que nosotros nunca haremos será colaborar en una operación especulativa de un señor que habiendo comprado un suelo con una utilidad pretende reconvertirlo en un suelo con una utilidad diferente a la que tiene.

Entonces, quiere esto decir que para proyectos semejantes no habría sitio en Barcia...

No se permitirá su instalación de este lado de la carretera, porque lo que no vamos a tolerar es la instalación de un nuevo polígono industrial en Barcia. El polígono industrial ya existe y está al otro lado donde todo el mundo sabe. El permitir esto, y los vecinos deben saberlo, implicaría que inmediatamente todos los terrenos que se encuentran en la franja de terreno agrícola comprendida entre la carretera y el tanatorio, hasta el Campo Francés, se convirtiera inmediatamente en un polígono industrial. Y eso implicaría inevitablemente que los intereses de los vecinos que reclamaban que se calificara el terreno como de núcleo rural quedarían totalmente desprotegidos en contra de los acuerdos alcanzados en julio del año pasado. O sea, que para que este señor gane, los demás propietarios quedarían seriamente perjudicados, pues sus terrenos, ahora de uso para núcleo rural, perderían valor. Para que él gane, los demás, los que creían que podían vender el prado para una familia que se quiere hacer allí su chalecito, pierden su valor. O sea, que resumiendo, este señor, aprovecha la ingenuidad y la buena voluntad de los vecinos de Barcia para obtener beneficio propio en contra de los intereses del pueblo en general.

¿Podrían los propietarios de los terrenos vender sus propiedades como de uso industrial y ganar ellos el dinero?

No, claro que no. Cuando se crea un polígono industrial se recurre de inmediato a la expropiación y te los pagan como ellos deciden. Que se lo pregunten a Rosi la del “Pajarillo” o a Richard el “Figarín”, que les expropiaron sus terrenos para la ampliación del anterior polígono industrial de Barcia. Eso es lo que queremos que sepan los vecinos. Que de inmediato el paso de unos terrenos de núcleo rural a calificación de terreno industrial supone la pérdida vertiginosa de valor económico para el propietario original. Hay una demanda extraordinaria de suelo industrial. No siempre para crear nuevas industrias. Casi siempre para deslocalizar, para salir de zonas urbanas y tener más espacio.

Parece que está clara su posición al respecto.

Está claro. Este señor puede comprar terrenos, que los hay de sobra, en el polígono industrial de Barcia, pero que no quiera él crear su propio polígono industrial para lucro personal y perjuicio nuestro. A ver, digo yo, que les pregunten a los vecinos que tengan pensado vender un prado por seis millones de pesetas en un núcleo rural y que le digan que se lo van a expropiar por quinientas mil pesetas para hacer un polígono industrial. A ver si le firman a este señor. Otra pregunta que no se les hizo fue la de si quieren que todos los acuerdos tomados en julio pasado queden revocados... La gente no ha sido informada. Solamente se les ha preguntado si les parecería bien tener un supermercado al lado de casa y a esa pregunta han contestado que sí.

Han hablado de 50 puestos de trabajo para el pueblo.

Lo ponemos en duda. De hecho en el actual polígono industrial de Barcia hay una gran cantidad de empresas y no sé si habrá más de una persona trabajando en el mismo. Por otro lado, nos parece estupendo que alguien cree 50 puestos de trabajo y monte su industria o su negocio, pero Barcia ya tiene un polígono industrial para estos fines. Que lo monte allí. Que nadie cuente con nuestra complicidad para recalificar unos terrenos de núcleo rural en terreno industrial. Por otro lado, quiero añadir que el pueblo de Barcia no recibe ninguna contrapartida por aguantar el polígono industrial. Todo se va para Luarca. Voy a poner un ejemplo muy concreto: este año el Ayuntamiento de Valdés ha cedido a la entidad de Barcia 3000 Euros para todas sus necesidades mientras que a la comisión de fiestas de Luarca, la llamada Cofradía de San Timoteo, le otorga 40.000 Euros, o sea el mil trescientos por cien de lo que nos da a nosotros. Eso es pavoroso. Es de vergüenza. Ah! Y luego todavía vienen de cachondeo, intentando reírse de nosotros desde la Comisión de Fiestas de Luarca llamándonos “pies verdes”, despreciándonos. Ya vale de que nos tomen el pelo.

Para concluir...

Barcia ya tiene un polígono industrial y no necesita otro. Si hacen falta más polígonos industriales en Valdés que los busquen en otro lado. Y otra cosa, cuando lo juzguemos nosotros oportuno, y no cuando el Sr. Ramírez lo diga, convocaremos a una asamblea general a todos los vecinos de Barcia y trataremos este problema. También le invitaremos a él y le retamos a que asuma la decisión democrática que adopten los vecinos de este pueblo.

Fuente: La Voz del Occidente

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