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Sector lácteo

VÍCTOR MANTECA

29/04/2005

En otras ocasiones hemos comentado la situación del sector lácteo, que ahora es objeto de un plan de reestructuración presentado por el Ministerio de Agricultura a las comunidades autónomas y al sector. El régimen de cuotas lácteas fue diseñado para equilibrar el mercado y eliminar excedentes, de modo que cada explotación tiene asignada una cuota productiva y, si la cantidad de leche obtenida supera esa cantidad, el titular tiene que pagar una sobretasa por el exceso de producción. Esto es debido a que la cantidad de leche producida en la Unión Europea está limitada y forma un total admisible de producción que se reparte entre estados miembros. Las cuotas no utilizadas durante dos años pasan a engrosar la llamada reserva nacional para ulterior asignación, y además se permite arrendar o vender cuotas sin necesidad de transferir la explotación. Con todo, un real decreto, publicado en abril del pasado año, reguló los abandonos de producción lechera y los movimientos de cuotas: procedimientos, requisitos, cesiones temporales y trasvases. La aplicación de este sistema no fue favorable para Asturias y, además, desde su entrada en vigor comenzó una fuga creciente de cuota asturiana propiciada por un proceso de especulación en el que el campo asturiano fue invadido por compradores de otras regiones ofreciendo precios desorbitados por las cuotas. Muchos ganaderos, sobre todo los más pequeños, no pudieron competir y se plegaron a las ofertas; a lo que hay que añadir que en Asturias se estaba cobrando mucho menos por la leche entregada a las industrias que en otras regiones vecinas, lo cual también favoreció la fuga de cuotas.

El escenario se completa con el régimen de ayudas, desacopladas de la producción, que establece la nueva política agraria común y que será aplicable a partir de 2006, después del período transitorio; desde entonces, las adquisiciones de cuota ya no llevarán incorporada ayuda láctea lo cual producirá un cambio de conducta en el sector. Por ello la Administración acaba de aprobar un plan que permite, a través de un fondo nacional coordinado, la distribución de cuotas lácteas procedentes de abandonos voluntarios de producción. Desde ahora quedan prohibidas las compraventas de cuotas entre explotaciones, de modo que solo pueden venderse al fondo de reserva, desde donde, con la supervisión coyuntural de la Administración, se gestionará un sistema más equitativo de distribución. El precio de compra establecido será inferior a los que la especulación ha venido formando en el mercado, debido a la urgencia de muchas explotaciones por disponer de cuota láctea para cubrir su producción real, ante el aumento de controles frente a la leche producida sin cuota (leche negra). Para empezar se estableció un período de transición, hasta el pasado 8 de abril, en que se han permitido las compraventas en mercado; pero muchas explotaciones, de gran tamaño han querido evitar el riesgo de no poder conseguir la cantidad que desean del fondo de reserva y han optado por comprar en el mercado libre, durante este período, pagando a precios más elevados. Por eso es por lo que se ha producido este llamativo incremento en las transacciones de cuotas lácteas. Sin embargo, hay que entender que, mediante la supervisión pública, establecida en el plan, se trata de impedir que salgan perjudicadas tanto las explotaciones de menor tamaño como algunas zonas y regiones desfavorecidas por la especulación que aquí ha eliminado explotaciones modestas pero viables, y vacía el campo de la principal fuente de producción.

En esto, hay diferentes opiniones basadas en distintas fuentes de interés: la de la explotación grande o pequeña, la del productor de leche negra, la de la zona o región que se haya visto favorecida por la especulación frente a la que haya sido perjudicada por la fuga de cuotas; sin embargo, ante toda esta diversidad, el plan de reestructuración contiene intenciones y medidas orientadas a preservar cierto grado de equidad y supervivencia territorial que garantizan la Constitución y el mismo Tratado de la Unión y que debe hacer efectivas para frenar el deterioro del sector lácteo, que es un soporte en el que se apoya parte de nuestro mundo rural. Por lo demás, está claro que quien lo haya diseñado y dirija su aplicación debe recuperar el nivel de cuota en regiones, como la nuestra, que cuenta con un sistema de producción en el que, aparte de la leche, no ha quedado mucho más

Fuente: La Nueva España

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