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Servicios Sociales

Aurora Valdés

29/05/2005

Lamento profundamente que el Ayuntamiento de Valdés haya decidido vender el piso tutelado para mujeres maltratadas

Desconozco los motivos que han llevado al ayuntamiento a sacar a subasta el piso, y me niego a creer que por motivos meramente económicos se pierda un servicio fundamental para las mujeres.

Conseguir la subvención para la rehabilitación del piso fue una batalla muy dura por dos motivos: el primero porque el gobierno del Principado, gobernado en aquel momento por el Partido Popular, nos negaba la subvención cada vez que la pedíamos. Hasta en cuatro ocasiones fue solicitada y fue rechazada. Cuando nos visitaba algún miembro del gobierno del P.P., yo les recordaba nuestra petición. Una de estas ocasiones se produjo durante la primera concentración contra los malos tratos que se hizo en este concejo, en la que participó la diputada Matilde Fernández que apoyó con su intervención la petición del ayuntamiento. El segundo motivo porque, ante mi sorpresa, algunas/os de mis compañeras/os de entonces, me criticaron ferozmente con el argumento de que “me ponía muy pesada con el tema del piso y que parecía que estaba obsesionada por conseguirlo”.

Debo decir, que cuando conseguí que el instituto de la mujer -gobernado por el P.P.- nos concediera la subvención, en el año 99, las mismas personas que me habían criticado me palmearon la espalda.

Mi última intervención como concejala de la mujer fue para referirme al piso tutelado. Fue en el transcurso del pleno del día 3 de junio del 1999, en el que se acordó firmar el convenio con el Instituto de la Mujer, para el acondicionamiento del piso. El presupuesto fue de 5.313.941 pesetas, de las que 5.100.000 fueron aportadas por el Instituto de la Mujer y 213.941 pesetas por el ayuntamiento de Valdés. Como se puede comprobar, al ayuntamiento le salió el arreglo casi gratis.
En el debate que se produjo tras la aprobación del convenio, hice una intervención para pedir que “este piso nunca se destine a otra cosa que no sea a las mujeres víctimas de malos tratos…” (página 67 del acta).

Fuente: La Voz del Occidente

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