ATREVIMIENTO
Goti del Sol
30/11/2005

En los días finales del mes de Noviembre de 1.999, un grupo de despistados acudieron a la llamada de un viejo profesor para contemplar el alumbramiento de un periódico al que se le puso el sobrenombre de independiente.
Solamente desde la osadía más absoluta se podía pretender que aquella criatura pudiese cumplir años y crecer. Una voz avisada previno que poner en la calle el primer número era una tarea fácil, lo complicado sería llegar a siete. Seis años después cuarenta y tantas ediciones han visto la luz, una media de ocho por año. No contento con tamaño atrevimiento, al impulsor del invento se le metió en la cabeza galardonar anualmente a aquellas personas y entidades que hubiesen destacado en la defensa de la libertad de expresión.
Por un conocido restaurante naviego fueron desfilando Juan Francisco Martín Seco, Rosario Hevia, la familia de José Couso, Eduardo Haro Tecglen, Reporteros Sin Fronteras, Xuan Cándano, Tito Fernández y muchos otros que, con un rostro que reflejaba una mezcla de asombro y satisfacción, recogían la hermosa estatuilla diseñada por Paco Sanchidrián, símbolo de la lucha a favor del preciado bien de la libertad para opinar. Pero hay más. En el colmo de la desfachatez y la inconveniencia, el responsable de todo aquello se atreve a reunir bajo el mismo techo a un heterogéneo conjunto de ciudadanos y se observa como destacados miembros del campo conservador comparten mesa con la masonería y el comunismo, a partidarios del puño y la rosa comentar las excelencias del guiso de carne con gente sospechosa de tendencias anarquistas, a camaleones de la ideología disfrutar con la charla de personajes de firmes creencias, a conocidos miembros de las instituciones disertar animadamente con críticos acérrimos de su labor. Por extraño que pueda parecer, todo ello sin que aparezca un Ángel Exterminador provisto de una espada flamígera, dispuesto a poner en fuga a los participantes en tan abominable aquelarre y establecer la compostura que el sano juicio requiere.
¿Acaso se debe la circunstancia a un extraño conjuro, a un secreto bebedizo de fórmula inconfesable?. Sin duda y su único ingrediente es el elemento más fuerte de todos los existentes, capaz de perforar el material más duro y alterar cualquier norma o convención. Se trata de la palabra, aquella que brota furiosa y libre en incontenible torrentera. Que siga adelante y aumente su caudal.