Asturias perderá el 10% de las ayudas a la leche y el 7% de las de la carne
M. J. IGLESIAS
09/09/2005

El Ministerio de Agricultura destinará estas subvenciones a desarrollo rural
Los 16.000 ganaderos que producen carne y leche en Asturias perderán el 10 por ciento de las ayudas a la cuota láctea y el 7 por ciento de las subvenciones al vacuno de carne. El Ministerio de Agricultura ha decidido aplicar el artículo 69 de la reforma de la política agraria comunitaria, el cual autoriza a los Estados a quedarse con un porcentaje de ayudas para redistribuirlas en programas de desarrollo rural.
Fuentes del Ministerio explicaron que uno de los objetivos es conseguir, con el dinero descontado, una autofinanciación del sector ganadero de España. El pasado mes de julio, Agricultura entregó a las organizaciones agrarias un documento que, según el sindicato ASAJA, en nada se parece a la propuesta definitiva que se presentó la pasada semana.
Agricultura «rescatará» en España cincuenta millones de euros para redistribuir en el vacuno de carne. Una partida de siete millones será específicamente para las reses adscritas a programas de calidad, como es el caso de las marcas Ternera Asturiana y Xata Roxa y el programa «Clara», al que pertenecen los grandes cebaderos de Cataluña y Aragón.
Las vacas asturianas recibirán una partida adicional de 262.500 euros, ya que el reparto se realiza en función del número de reses que se crían en cada región. La comunidad más beneficiada será Cataluña, a la que le corresponden 1.709.000 euros.
Cada ganadero asturiano de leche perderá una media de cien euros con los descuentos del 10 por ciento. Las ayudas directas a la cuota láctea, hasta 2006, suman unos 40 millones de euros. Cada ganadería recibe una media de mil.
Sistema de calidad
En este punto ASAJA también mostró su disconformidad. En un primer momento, el Ministerio apuntó que las ayudas descontadas volverían a repartirse entre los ganaderos que siguieran produciendo leche. El nuevo documento establece que las ayudas adicionales se destinen a los ganaderos que se acojan de manera voluntaria a un sistema de calidad.
La secretaria de ASAJA, Gely González, calificó de «aberración» que los ganaderos tengan que destinar parte de sus ayudas a pagar programas de calidad «cuando la región se caracteriza por tener una leche de altísima calidad».