Los ganaderos de CAPSA afrontan la mayor multa del país por exceder la cuota láctea
Marián MARTÍNEZ
18/09/2005

Los productores deberán pagar 6 millones de euros en 21 mensualidades. Pedro Astals exige más inspecciones contra el comercio de «leche negra»
Los ganaderos que suministran a Corporación Alimentaria Peñasanta (CAPSA) en todo el país son los que tendrán que afrontar la sanción más cuantiosa por exceder la cuota láctea, 6 millones de euros de los 22 a los que tiene que debe hacer frente España ante Bruselas. El grupo agroalimentario asturiano y el Ministerio de Industria ya han llegado a un acuerdo para que el pago se efectúe en mensualidades idénticas hasta octubre de 2007. Pedro Astals, consejero delegado de Corporación Alimentaria Peñasanta (CAPSA), reclamó al Gobierno central un endurecimiento de la política de inspección y sanción en el control de las cuotas lácteas, «para poner orden en el sector» y que exista «igualdad de condiciones para competir».
Los ganaderos que venden su leche a CAPSA deberán hacer frente al pago de una multa de unos seis millones de euros por exceso de cuota láctea en el pasado ejercicio. Es la multa más elevada de todo el territorio nacional, según reconoció Astals. «Visto así, parece que somos los que más hemos infringido la normativa de cuotas de todo el país, cuando la realidad es lo contrario. CAPSA está en absoluta legalidad y declara absolutamente todos los litros de leche que recoge, sin acudir a otros circuitos de los que otros sí sacan beneficio», afirmó el consejero delegado de CAPSA refiriéndose al comercio de «leche negra», denominación que se aplica a la compraventa del producto entre ganaderos e industrias y que no se declara.
España tiene una cuota láctea de 6 millones de toneladas de leche al año, que a su vez el Ministerio de Agricultura reparte y asigna a cada ganadero. El ganadero es el responsable de producir más o menos leche y la industria tiene obligación de recoger toda la producción que se le entregue. Si el ganadero se ha excedido, la industria tiene que hacerle una retención por dicho exceso, y esa cantidad se ingresa en un fondo de compensación.
A la hora de hacer la liquidación anual, España se ha excedido en producción y, por primera vez, se ha impuesto una multa cuyo importe asciende a veintidós millones de euros, y a la que deben hacer frente los propios ganaderos.
CAPSA figura como la industria que más ha aportado al fondo de compensación, con lo que se podría entender que los ganaderos que le suministran son los que más se han excedido en producción láctea. Tras varias negociaciones, el grupo agroalimentario ha llegado a un acuerdo con el Ministerio de Agricultura para pagar la sanción en plazos, con una moratoria hasta el 1 de enero y 21 mensualidades idénticas hasta octubre de 2007.
Pedro Astals aseguró que el sistema de cuotas recorta las posibilidades de crecimiento de la industria láctea española. «Este país tiene menos producción de lo que consume, y encima competimos con todo lo que nos entra de Europa, con la diferencia de que en otros países la materia prima es más barata que aquí. Es decir, competimos en franca debilidad frente a los grandes productores europeos», afirmó Astals.
Y por si fuera poco, CAPSA sufre también competencia desleal dentro de las fronteras nacionales. «Nosotros estamos de acuerdo con el Ministerio en que la normativa que existe se tiene que cumplir, y la tenemos que cumplir todos. CAPSA no acude a otros circuitos que no sean los legales y lo declara todo, como establece además nuestro código ético. Pero tenemos que jugar todos con las mismas reglas», afirmó Astals.
Es por esto que el consejero delegado de CAPSA exige que el Ministerio de Industria endurezca las inspecciones. «Ése es el camino para poner orden en el sector y para que las condiciones de competencia sean las mismas para todos».
